Inspección

La inspección es una revisión del estado actual del parque infantil conforme a la legislación vigente y normativa aplicable.

 

Al igual que ocurre con los vehículos, lo cuales deben superar unos requisitos mínimos de seguridad para poder circular por la vía públicas, las áreas de juego infantil también deben ser revisadas e inspeccionadas.

 

A través de este tipo de actuaciones sabremos si el parque infantil, objeto de inspección, cumple o no con la normativa, siendo  seguro para el uso y disfrute de los más pequeños, o por el contrario, esta despreocupación conlleva en un peligro.

 

Se deben realizar 3 tipos de inspecciones:

  1. Inspección ocular de rutina [diarias]: La inspección ocular de rutina permite identificar riesgos evidentes que pueden derivarse de actos vandálicos, del uso o de las condiciones meteorológicas; por ejemplo, los riesgos de cortarse con piezas rotas o cristales de botellas rotas. En el caso de áreas de juego muy frecuentadas o afectadas por actos de vandalismo, puede ser necesario proceder a inspecciones diarias.
  2. Inspección funcional [1 – 3 meses]: La inspección funcional es una inspección más profunda cuyo objetivo es comprobar el funcionamiento y la estabilidad de los equipamientos y, en particular, detectar posibles muestras de desgaste. Es conveniente llevar a cabo esta inspección con una frecuencia que puede variar entre 1 y 3 meses o bien siguiendo las instrucciones del fabricante. Es conveniente prestar una atención especial a los elementos “empotrados” de forma definitiva.
  3. Inspección principal anual [12 meses]: La inspección principal anual se hace para COMPROBAR EL NIVEL DE SEGURIDAD GLOBAL de los equipamientos, los cimientos y las superficies, por ejemplo, el cumplimiento con la parte o partes correspondientes de la Norma EN 1176, incluyendo las posibles variaciones efectuadas como resultado de la evaluación de las medidas de seguridad, los efectos de las inclemencias del tiempo, la presencia de pudrimiento o corrosión, y cualquier variación del nivel de seguridad de los equipamientos que han sido objeto de reparaciones o a los que se ha añadido o sustituido elementos. Se debería prestar una atención especial a los elementos “empotrados” de forma de definitiva. El equipamiento debería ser inspeccionado por personas competentes siguiendo de forma estricta al menos las instrucciones del fabricante.

 

Las INSPECCIONES PRINCIPALES ANUALES se deben realizar por un organismo de inspección acreditado, de este modo sabremos que la inspección se realizando conforme a un sistema de gestión y de la calidad, con equipos, herramientas y personal competente y adecuado.

 

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